Algunas novedades, nuestro #BonusTrack y datos de la «copa»

Presentaciones de estos días

De la mano del enólogo Silvio Alberto, la Bodega Bianchi presentó su añada 2018 de la familia Particular, una línea muy mimada por la bodega que se compone de un maravilloso Merlot, un Malbec, y un Cabernet Sauvignon que nacen en la «república» de San Rafael, y la novedad de un Cabernet Franc que viene del Valle de Uco. Una gran presentación de unos vinos que hicieron, hacen y harán historia.

En días pasados hicimos nuestra ya clásica cata por el IG Muy de minas, en la que nuestra querida Sole Lladó se le ocurrió maridar el vino con el tarot… y como en el tarot algo se busca (esto lo digo desde mi más profundo desconocimiento) decidí maridarlo con la línea Aguijón de Abeja obrera de nuestros amigos Pablo y Héctor Durigutti de la bodega Durigutti Winemaker. Esta línea explora los terruños fuera de Mendoza para encontrar un lugar para cada cepa, y en este caso elegí el Cabernet Franc que nace en el Valle de Pedernal en la provincia de San Juan, que nos regaló frutas y algo herbal, tremendo vino para las lecturas de las cartas.

Nos metemos con la copa…

Si bien ya lo mencionamos alguna vez en nuestro programa de radio, como dice la “Chiqui”, el público se renueva así que nunca está de más recordarlo.
La copa se divide en 3 partes: el pie o base, el tallo y el cáliz. La función de la base es simple, sirve para que no se caiga, el tallo para agarrarla, y que el cáliz es el recipiente donde se sirve el vino y donde se genera la famosa cámara de aromas.
Si bien hay prácticamente una copa para cada cepa o estilo de vinos, para no gastar fortunas en copas busquemos un standard: lo importante es que la boca sea más chica que la panza para que se genere esta famosa cámara de aromas donde vamos a sumergir nuestra nariz.
La forma correcta de agarrala es por el tallo o el pie, porque si la agarramos del cuerpo le vamos a transmitir la temperatura corporal al vino, y nosotros queremos mantenerlo en la temperatura correcta para disfrutarlo siempre  sorbo a sorbo.
Otro dato importante que tenemos que saber, es hasta donde servirlo: el punto indicado es la línea del Ecuador, la parte más ancha de la copa. Si te pasas de ahí, perderías equilibrio al agitarla y le sacas espacio a la cámara de aromas.
Aclaremos los tantos… la cámara de aromas es el recipiente que se genera en la copa al tener una boca más chica que la panza, es por esto que quedan atrapados los aromas del vino dentro de ella.

Claramente las mejores copas son las de cristal, porque son más delgadas que las de vidrio, pero al elegir una de vidrio, trata de buscar las que no tienen un reborde muy marcado en su corte, trata de buscar las que tienen un corte fino.

Y acordate de levantar la copa, porque pese a todo siempre hay cosas para brindar! Salud!

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