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Las vacaciones de Mara

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Por Sole Lladó

Mara era una chica muy estudiosa y aplicada en el colegio, por eso, cuando terminaron las clases su mamá le preguntó qué quería hacer en las vacaciones, -pedime lo que desees porque te lo mereces ya que este año estudiaste mucho y te portaste muy bien- le dijo sonriente, pensando que le iba a pedir ir a la playa, al parque de diversiones o al menos a la casa de sus abuelos en la montaña. Pero eso no sucedió. Mara le dijo que quería un cuaderno de muchas hojas y lápices de colores que no se gastaran nunca. La mamá de Mara muy sorprendida fue a la librería y le compró el cuaderno más grande y la caja de lápices más eterna. Cuando llegó a su casa, Mara la estaba esperando ansiosa como si le trajera juguetes y golosinas, la abrazó muy fuerte y se encerró en su cuarto a dibujar.

Mara pasaba día y noche dibujando en su cuaderno enorme con sus lápices eternos, y de tanto, tanto dibujar noche y día, sus dibujos tomaron vida: el agua de mar de pronto salió de la hoja y la empezó a salpicar y el viento de las montañas la secó; los pájaros cantaban y las flores perfumaban. Entonces, a Mara se le ocurrió dibujar a su amiga real. Mara no tenía hermanos, ni mascotas y pensó que sería bueno tener a alguien con quien jugar y dibujar. Fue así que trazo a trazo la creó a Elena, su amiga ideal. Usó todos los colores eternos de la caja que no se gastaba nunca, era un arco iris en su totalidad. Cuando terminó de dibujarla, se sentó a esperar que Elena tomase vida, pero los minutos pasaban y no sucedía. Mara se fue a merendar para hacer tiempo y así dejar que la magia llegase a su amiga para que salte de la hoja de papel con piernas y brazos de verdad. Pero eso no pasó. Mara se puso triste y se acostó a dormir, pensando que quizá al otro día podía ocurrir. Y así pasaron dos días y dos noches, Mara ya había perdido las esperanzas de tener a su amiga ideal, entonces enojada, agarró el cuaderno más grande y los lápices que nunca se gastaban y los guardó en una caja y se fue a pasear con su mamá.

Pasaron dos días y dos noches y Mara ya había saltado a la soga, dado vueltas en bicicleta, patinado, se había comido cinco helados, dos tortas y diecisiete caramelos; aburrida abrió la caja en la que había guardado su cuaderno grande y sus lápices eternos y que sorpresa se llevó!!!! Elena ya no estaba en el cuaderno, la hoja en la que la había dibujado estaba en blanco. Empezó a buscar por todo el cuarto, sabía que muy lejos no podía ir, pero no apareció por ningún lado. Entonces se fue a merendar para darle tiempo a Elena a regresa, quizá era vergonzosa y le tenía miedo a su mamá. Pero no apareció. Esa noche se acostó y deseo muy fuerte que a la mañana Elena este a su lado, pero tampoco pasó. Entonces se fue a pasear con su mamá y cuando volvió del paseo, fue en busca de su cuaderno eterno y sus
lápices que no se acababan nunca para dibujar a otra amiga ideal, pero se llevó una sorpresa muy muy grande al oír una vocecita muy finita que le decía – Mara, los amigos ideales no existen si no le dibujas corazón – entonces miró por la ventana y vio a uno de los pajaritos que había dibujado parado en el árbol de la puerta de su casa. Mara le respondió que no podría hacerlo, porque su amiga ideal, sin corazón no estaba más en su cuaderno grande que nunca se acababa y que estaba muy triste porque no la encontraba. Entonces el pajarito le dio una muy buena idea, dibujar un corazón enorme que ocupe toda la hoja y dejarlo en la caja, entonces Mara le hizo caso, porque él también venía del mundo de los dibujos y sabía que era lo mejor para Elena.

Entonces, dibujó el corazón más grande, hermoso, rojo muy rojo, lleno de estrellitas de amor, chispas de ilusión, un toque de verde emoción y violeta esperanza y lo dejó apoyado en el cuaderno. Y se fue a merendar. Cuando volvió estaba Elena esperándola, sentada en el piso y había desparramado todos los lápices de colores que no se gastaban nunca, en el cuaderno había dibujado a Mara y sus ojos brillaban de alegría porque estaban tomadas de la mano hamacándose muy fuerte hasta tocar las nubes.

Qué nos trajo el eclipse lunar del 5 de julio

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Por Andrea Bastus

El pasado domingo tuvimos el último eclipse penumbral de luna de esta serie de 3 eclipses ocurridos en junio y julio hasta el 30 de noviembre que será el próximo lunar preparándonos para el último y más fuerte del año el 14 de diciembre, siendo éste un eclipse total de sol.

Como en todos los eclipses de luna se produjo en fase de luna llena quedando ambos luminares sol y luna en signos opuestos. En este caso se produjo con el sol a 13° del signo de Cáncer y en consecuencia la luna a 13° del signo de Capricornio. Todas aquellas personas que tengan puntos sensibles de su carta entre 10 y 16 grados de los signos cardinales : Aries, Cáncer, Libra y Capricornio sentirán estos movimientos con más intensidad.

La luna quedó eclipsada. La definición de eclipse es: “desaparición o abandono». En esta interpretación la luna representa nuestro mundo emocional, lo que necesitamos para sentirnos seguros, protegidos, animados. Nuestro chupete emocional. En este caso y en este contexto la invitación es a chequear cada vez que LA OBLIGACIÓN sostenida desde la exigencia le gana al compromiso de cuidarte. Una oportunidad para repasar todas las construcciones que hiciste para ser obediente y cumpliste para sentirte reconocido/a querido/a con el costo de sentirte solo/a. Todas esas veces que te abandonaste para que no te abandonen.

¿Qué relación estás teniendo con el AISLAMIENTO y LA SOLEDAD? ¿ Respetas los protocolos establecidos para cumplir o porque te hacen sentido? Por otro lado la cuadratura de Mercurio retrógrado en Cáncer con Marte en Aries
empuja a tomar decisiones cuando la melancolía añora volver a una “normalidad»; que ya es historia.

Poner el palabras el enojo generado por la impotencia de cumplir sin poder elegir en lugar de reaccionar será un desafío. Estamos siendo testigos de un momento bisagra en la historia donde cada uno transitará este capítulo como pueda en el contexto de esta propuesta energética.

Andrea Bastus
Astróloga
Coach Ontológico Profesional

¿Qué sentís hoy respecto de lo que sentías hace 85 días?

Por Nuria Am

¿Qué cambió en vos? ¿Te lo preguntás?
Yo sí… creo que pase por todos los estados emocionales posibles… Al principio un poco de temor… por lo que venía, por lo desconocido…. Pero también sentía alivio , de que en el calor del hogar iba a poder enfocarme en lo
importante y que en 15 días volveríamos a la normalidad.

Arrancamos con las tareas virtuales, con el trabajo a distancia como se podía…, con los bizcochuelos con los chicos… las galletitas de los sábados a la tarde, el vino compartido por zoom y las series… Todo iba “andando” y salvo la nostalgia de no poder ver a los viejos y el desorden de los horarios no pasaba mucho más.
Después la cosa empezó a complicarse… pasaba de días radiantes en los que sólo agradecía que estuviéramos bien y me preocupaba por cumplir a rajatabla con todas las medidas de seguridad y me sentía cómoda con mi nueva forma de trabajar y si hacía mi rutina de actividad física puertas adentro nada me molestaba, a la furia total de no querer hacer más bizcochuelos, ni pensar en el almuerzo y cena para todos, ni hacer la tarea con los chicos y me enfurecía limpiar las bolsas y elementos que venían de afuera.

Extrañaba como aún hoy me pasa a mis amigas, a mis papás a mis hermanos y mis sobrinos. Extrañaba mi libertad, no dar explicaciones, no contarle a todos con los que vivo que hago y dejo de hacer. Quería volver a los horarios del colegio, apurarme para llevar y traer a los chicos, charlar un rato con las mamis y salir a correr por las mañanas. En definitiva, quería que me devolvieran mi vida.

Hoy, con más de 80 días de cuarentena, y cuando el pico no ha llegado a lo más alto, todos nos sentimos algo más organizados. Nos preocupa lo económico, a todos…. la inquietud por no saber que quedará en pie después de que la ola pase…y como reinventarnos y ser resilientes para salir de esto lo menos lastimados posible.

Hoy vemos allá lejos un horizonte y cuando miramos hacia atrás, casi como una necesidad nos queremos convencer de que lo peor ya pasó.

¿Ya pasó?

Gloria y Mateo

Por Sole Lladó

Cuando era chica mi abuela me obligaba a ir al cementerio una o dos veces por mes a ponerle flores a mamá. Era toda una ceremonia que compartíamos y hasta disfrutábamos juntas. Teníamos que viajar de Sarmiento a Arrecifes y allí apelar a la bondad de alguien que nos acerque al cementerio que quedaba sobre la ruta 8 alejado del centro. Comprábamos flores o llevábamos strelizzias que en el jardín de la abuela crecían de a montones, los crisantemos casi siempre eran los elegidos por el tamaño y la duración, cubrían bien el maceterito del nicho, quedaban lindos y a veces duraban hasta dos semanas. Detestábamos que nuestros muertos parecieran desatendidos. Siempre además en el ramo, casi sin preguntar, el florista nos agregaba dos rosas blancas. Y empezaba la aventura. Me encantaba preguntar por cada una de las tumbas por las que pasábamos y me llamaban la atención. Después del recorrido de los 4 ó 5 panteones de la familia, había dos lugares obligados más. Una era la de los “chiquitos” y la otra la de tía Gloria y su esposo Mateo. Ahí siempre iba la rosa blanca, después apoyábamos los cacharros en los que transportábamos agua y nos íbamos. Un día, después de poner la flor y persignarnos, quise saber quienes eran ellos, los que no recibían la misma flor que el resto y no se los nombraba más hasta la próxima visita al campo santo. La abuela Elba era una gran contadora de historias de familia y de tiempos pasados, la mayoría de las veces iban acompañadas de emotivas lágrimas y una gran congoja así que ni lerda ni perezosa, chasqueó la lengua se acomodó el anillo de casada que después de años de viuda seguía luciendo con orgullo y empezó el relato. Parece ser que la tía Gloria no era “tía” pero ella nunca preguntó a nedie que tipo de parentesco tenían. La historia transcurría el Rosario, donde vivían los Sciarini, la familia de la abuela Carolina, su mamá y adonde llegó el barco en el que venía el turco Emilio Chalich, mi bisabuelo. En ese momento Gloria tenía 19 años y vivía con su familia entre ellos la tía Maruca que estaba muy enferma y amenazaba con morirse cada dos por tres. Cada vez que creían que la pobre vieja partía, llamaban al cura del pueblo para que le de la extremaunción. Fueron tres o cuatro veces las visitas del sacerdote a la casona de la calle Colón hasta que la enferma realmente pasó a mejor vida. Desde el descanso de la escalera de mármol Gloria veía entrar al religioso que era muy joven y se llamaba Mateo.
Mateo tenia alrededor de 36 años y era muy jovial y apuesto, no le gustaba usar el hábito fuera de la iglesia y así dejaba ver su cuerpo atlético y su buen gusto para vestir. Gloria estaba perdidamente enamorada de aquel curita y cuando este traspasaba la puerta de entrada sus mejillas empezaban a arderle de rojas y también su entrepierna, aunque sabía que era imposible lo que le estaba pasando y hasta se sentía una pecadora por mirarlo. Mateo la miraba de reojo también, pero nunca había cruzado realmente sus miradas.

Gloria iba religiosamente los domingos a la misa del padre Jorge, pero a raíz de la partida de la tía Maruca, empezó a frecuentar en la semana para pedir que su alma llegue pronto al cielo. La misa de 7 la daba Mateo. Ella se sentaba adelante, cantaba alto, lo miraba mucho y hasta pasaba el limosnero. Hasta que Mateo sucumbió a sus encantadores modos de niña caprichosa y empezó a devolverle la mirada. De a poco, fueron encontrando excusas para verse a solas hasta que él le dijo que estaba perdidamente enamorado. Que no podía ocultarlo más y obviamente a ella le pasaba igual.

Él dejo los hábitos, huyeron de Rosario y se casaron a escondidas. Vivieron ocultos en Córdoba varios años de la familia de Mateo que nunca le perdono la ofensa a la Iglesia y la vergüenza a la familia misma. Ni hablar de la madre tana de Gloria y menos del padre. Le juraron nunca mas dirigirle la palabra y la echaron como un perro sin un peso ni una valija con su ropa. El padre del ex cura los perdono y les dio su bendición cuando nació el segundo hijo.
Cuando el abuelo Emilio enviudó se mudó a Arrecifes con mi abuela y mi tia y puso una tienda de telas en la esquina de España y Mitre. Le empezó a ir muy bien, así que le mando un telegrama a Mateo diciéndole que se muden allí que trabajo y comida no les iba a faltar.
Mateo vivió hasta los 86 años, estuvieron 50 juntos y no hubo ni un solo día de sus vidas que él no le regalase una rosa blanca. Por eso cada vez que íbamos a cementerio le poníamos una rosa a la tía gloria que obviamente murió de tristeza al poco tiempo que Mateo partió. Sus hijos los enterraron juntos en el mismo nicho. Sin cajones, porque vivieron libres y así querían que descansen sus restos.
Cuentan las mujeres de mi familia que una vez unos obreros del cementerio municipal fueron a remover la tierra y pudieron ver los restos de esqueletos entrelazados como en un abrazo que desprendían aroma a rosas.

¿Cómo nos relacionamos con Venus?

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Venus es el arquetipo de lo femenino, nuestra manera de abrirnos a lo que amamos, lo que nos enamora, cómo y qué nos seduce, la manera de dar y recibir amor. La capacidad de registrar a ese otro.
Relacionamos a Venus con lo valorado, el sentido de la estética, y de acuerdo al signo en el que esté en la carta natal nos contará que matices tomará eso tanto en la carta de mujeres como en la de los hombres
En la mitología griega es la diosa Afrodita de la belleza y el amor. Venus nace de las profundidades del océano relacionadas con el dios Neptuno y del semen de Urano, planeta del desapego y de la libertad, luego de que fuera castrado por su hijo Saturno a pedido de Gaia, su madre.
Venus no se aleja del sol más de 48 grados, se mueve 1° y 15′ por día estando entre 26 y 30 días por signo.

Venus en los signos de FUEGO

ARIES♈
Temperamentales, acá el amor, la seducción están en relación a la acción. Estas Venus van por lo que quieren y desean porque cuando se encienden registran la inmediatez de su deseo, algo que luego habrá que revisar en cada carta particular que recursos hay para sostener la relación con lo que los enciende. Decididos, emprendedores,independientes van por lo amado. Para estas Venus un No no es una respuesta posible. Una reflexión para estos casos es distinguir si cuando reciben un NO como respuesta es sí es a ellos/ellas o a eso que están queriendo, pidiendo, reclamando.

LEO♌
Los reyes y reinas del zodiaco se enamoran de aquello que les devuelva una imagen de dignidad con la que se sientan reconocidos, valorados, importantes.
Creativos, orgullosos, generosos, saben como resonar de corazón a corazón con lo amado.
Se abren con lo que sientan que pueden brillar, exponerse sin riesgos, eligen muy bien en que espejos van a mirarse en términos vinculares.

SAGITARIO♐
Aventureros, expansivos, generosos, filosóficos . El amor para estas diosas tiene que tener un sentido, un para qué. El amor es un viaje que hay disfrutar con libertad.
En este caso hay que revisar el matiz de los ideales sagitarianos a la hora de abrirse al amor. Tal vez se trate de ir a lo posible en lugar de ir por lo ideal cada vez que eso haga que lo deseado siempre quede adelante, lejos, utópicamente inalcanzable.

Venus en los signos de Tierra

Tauro♉
La sensualidad de estas Venus, en uno de sus domicilios, se muestra en la corporalidad. En este caso el amor tiene que ser demostrado en hechos, con cosas concretas. No compran pecesitos de colores ni resuenan con amores de novela.
Disfrutan de tocar y ser tocados, de la estabilidad que sienten cuando se enamoran, de poner el cuerpo y disfrutar de lo sentido desde el registro de los sentidos. Se toman tiempo, son pacientes con lo amado y cuando sienten que se enamoran lo hacen carne con una delgada línea con la posesión. Lo hacen propio.

Virgo ♍
Los enamora lo que les resulta lógico. El amor tiene forma de laberinto donde las vueltas parecen confirmar que nada es lo suficientemente perfecto para serlo.
El amor tiene que estar ordenado.
Es interesante tomar en este caso la mirada de Bert Hellinger creador de las Constelaciones Familiares que dice que el orden antecede al amor dado que para que el amor funcione los vinculos tienen que estar en orden cumpliendo cada uno su función, para que cada uno pueda tomar su lugar y en consecuencia tomar su vida y hacer algo bueno con ella.

Capricornio ♑
El amor es una construcción. El amor necesita tiempo para madurar y lograr el objetivo de ser un proyecto concretoa
En este caso el amor, la entrega, lo disfrutado tiene que tener el matiz de la formalidad y del compromiso con lo socialmente aceptado.
Una reflexión para este caso es distinguir cuando se enamoran de ese otro como un auténtico otro o del proyecto diseñado con ese otro que encaja justo ahí.

Venus en signos de Aire

Géminis ♊
Aman la liviandad, la dispersión la multiplicidad de vinculos. Creadores de puentes es muy probable que necesiten por lo menos dos opciones aunque parezca contradictorio.
Los seduce lo que juzgan inteligente y seducen con lo que se contaron que es inteligente en su existencia. Aman las palabras y todo lo que les resulte mentalmente estimulante. El amor es un juego y necesitan tener muchas fichas para jugarlo.

Libra♎
Este es el otro domicilio de Venus.
Acá sabe como ser con otro. Seductores, saben cómo despertar el interés dado que tiene un claro sentido de la necesidad del ser amado.
Suaves, armoniosos, empáticos, ellos saben complacer con placer, legitimando a un otro como legítimo otro con quien compartir.
Disfrutan de registrar lo bello que hay en la vida.

Acuario♒
Enamorados de la libertad, se abren a lo socialmente diferente, a lo inapropiado, a lo que podría quedar excluido.
Los aburren las formalidades y el amor tiene para ellos un matiz creativo donde sienten que para abrirse no tiene que quedar atrapados. Necesitan una distancia óptima un poco mayor que la media.
Saben que el desapego también es amor, y lo amado tiene que vivirse como la amistad en la legitimación y aceptación de las diferencias.
Libertad que incluye responsabilidad. Sabiendo disfrutar el valor del instante.

Venus en signos de Agua

Cancer♋
En este caso existe una paradoja y es que se abren en lo cerrado, en lo conocido y seguro. Aquello que no resulte amenazante. Como si necesitaran referencias para no dañar su vulnerabilidad.
El amor tiene que ver con cuidar, con nutrir, con maternar. El amor es un refugio.
Cuando se enamoran se toman un tiempo para entregarse y lo hacen una vez que se sienten en familia con lo amado. Disfrutan de estar en casa, y de sentir que tejen una historia juntos mientras necesitan creer que es un reencuentro de otras vidas.

Escorpio♏
Estas Venus entienden que el amor no tiene matices. Aman con intensidad, aman la intensidad y le ponen pasión a todo lo deseado. A todo o nada
El amor es un experiencia que los lleva del cielo al infierno para lograr alquimizarse y transformarse en cada encuentro en donde esto los atraviesa.
La sexualidad, el poder y el control forman parte del uniforme con el que estas Venus salen a conquistar el mundo.
A veces pueden distinguir que querer controlar lo amado sólo es una sensación sostenida desde el miedo.

Piscis♓
Los enamorados del amor en todas sus formas. Enamorados del amor que nada excluye, se desarman, se entregan, se abren sobreadaptándose a lo que lo amado necesita. Muchas veces en este caso la pregunta es ¿ quién tengo que ser para que el otro me ame? Y la repuesta sea perderse de sí mismos. La incondicionalidad que incluye abandonarse para no sentirse abandonados.
Amores de novela, juegos de ilusiones que pueden terminar en desilusión, velos de colores, estas Venus se entregan con el Alma sin discriminar ni discriminarse en esa entrega cuando el exceso de apertura es la manera de entregarse al amor.

Andrea Bastus

Astróloga
Coach Ontológico Profesional

Me declaro en aprendizaje permanente

Por Yamila Conti

Siempre me pude describir con algunas palabras, sin titubeos. Yo me creía muy fuerte en mis declaraciones, sin mostrar dudas, porque cualquier cosa que dejaba emerger desde mi interior podía exponerme a admitir que no estaba tan en lo cierto sobre ciertas cosas. Sentía que mi formación formal e informal me respaldaba para poder hablar de todo.

Mis decisiones varias veces no eran muy flexibles, porque cuando decidía algo, era teniendo la plena seguridad de estar en lo cierto. Mi lugar confortable era el de contener, y difícilmente podía bajar la guardia. Y tampoco contaba mucho lo que me pasaba, yo podía con lo mío.

En estos últimos años, cambié la escucha. Algo empezó a pasar debajo de mi superficie, algo que me fue desarmando. Y casi desarmada, llegué a este año.

Pasé unos días con amigas como muchas veces, y descubrí mucho de cada una de nosotras, porque capaz yo venía distinta. Y los relatos fluyeron, sin que nadie quiera sacar conclusiones mágicas, ni recetas infalibles. Y fue sanador. No porque hayamos llegado a la cura de nada, sino porque la charla nos permitió “conocernos”, conocerme. Probarme estar en silencio, porque no todo requiere respuestas, un silencio cómplice y de cuidado sin pedir nada a cambio. Y cuando abrí ciertas puertas, me di cuenta que no las quise cerrar.

Unos días después a ese viaje, señalé a una gran amiga con un palabra que sintió que la encasillaba, y se enojó. Primero me asombré por su exagerada reacción. Luego intenté explicarle que entendió mal, porque no fue mi intención (por supuesto que no!) señalarla.

Después, pensándolo mejor, me di cuenta que tenía razón, y no se si me disculpé, pero lo hago públicamente ahora. Porque aunque me considero lejos de estereotipar a la gente, algún vestigio de sociedad intentando usar moldes para que nada se vaya del cauce, tenía. Y no quiero ser ni un poquito más así.

Si realmente creo en los fines de semana sanadores, y revitalizantes con amigas, tengo que internalizar que las personas somos más de lo que mostramos, y con lo que está debajo hacemos lo que podemos, porque la primera impresión responde a ideologías que nunca me representaron.

Siempre creí que no tenía prejuicios, y mi primer gran desafío se me presentó parado en dos piernas en el cuerpo de una adolescente de 14 años, que con todos los tonos que tiene a mano, me lleva a caminos de pensamiento que son más liberadores.

Por empezar no quiero usar palabras que describan a las personas, ni a mi misma porque, como escuché hace poco, eso quita libertad, aprieta y ahoga.

Los signos y el Amor

Homenajeando al amor charlamos con Andrea Bastus, astróloga, coach ontológico profesional que nos contó como se despliega cada signo en el amor.

Se reconocen?

Fuego
Tiene que ver con la Resolución,con la inmediatez, con el deseo que pone en juego las ganas de hacer que las cosas pasen. Cuando hay fuego hay alta velocidad y acción.
Aries ♈
Tiene con ver con el impulso necesario para hacer que las cosas pasen y tomar nuevos desafíos sin demasiado registro de experiencias anteriores. Aries va y después ve. Se enciende el deseo y nada lo para. Lo para el momento en el que esa chispa se apaga algo que puede suceder rápidamente.
Leo ♌
Hace centro en su corazón para irradiar desde ahí en lo que considera su mejor versión, su estar siendo, su propia existencia. Resuena de corazón a corazón ahí donde los reyes y reinas del zodiaco encuentran feedback para ser el centro de la escena.
Chequear que pasa frente a la falta de reconocimiento y cuando el narcisismo no facilita el registro del otro.
Sagitario ♐
Aficionados a la vida, celebrándola porque comprendieron que es un camino para ser recorrido, disfrutando del trayecto. Todo una aventura donde fluir con libertad. Enamorados del valor de la verdad y la justicia, idealistas hay que revisar cuando sus varas están siendo muy altas y la verdad un dogma.
Tierra
Necesitan bajar un cambio para capitalizar la experiencia y estar presentes con lo que está pasando, lo concreto y estable.
Tauro ♉
 Conecta con todos los sentidos, disfruta del cuerpo, de la estabilidad y de todo lo que siente que le es propio incluyendo los afectos.
Quedarse más de la cuenta en situaciones y relaciones es algo a revisar.
Virgo ♍
La energía está disponible para chequear detalles que a otros le pasan por alto, el tema es cuando esto es para detenerse y procastinar desde la exigenciade que nada es lo suficientemente perfecto para ser.
Por otro lado cuando el orden es sabiduría y no obsesión sabe que para que el amor fluya tiene que estar en orden, que el amor ordena.
Capricornio ♑
Llevan al plano de la concreción lo que deben cumplir. Muy comprometidos con todo.
Estar atentos si lo que se hace es por estar comprometidos, o por obligación.
Aire
Elemento de los vínculos por la distancia para ver al otro. Se comunican y fluyen.
Géminis ♊
Multiplicidad, arman puentes, abren infinitas posibilidades. El tema es cuando hay que elegir una sola opción.
Libra♎
Negociar o fundarse en el campo del otro, complacer sin perderse.
Encontrar los puntos medios y jugar su deseo.
Acuario ♒
La libertad y el desapego, la aceptación de las libertades o sienten fobia.
Aman la incertidumbre. Sabe que el desapego también es Amor.
Agua
Las emociones, la sensibilidad, la empatía.
Cáncer ♋
Son los cuidadores, los que contienen, protegen y cierro para quedarse con lo conocido.
Pueden caer en la melancolía, porque sienten que el pasado es mejor.
Escorpio ♏
La intensidad o el control? Tienden a transformarse con el otro y a transformar al otro con su propuesta intensa de ir a fondo.
Piscis ♓
El amor como ser, la incondicionalidad. Exceso de apertura o hipersensibilidad.
Pueden pasar de la simbiosis a la indeferencia.

IG @andreabastus

Necesito que me necesites

 

Por Soledad Lladó
-Pensamos en invitarla a Charo una semana de vacaciones a Pinamar o los 15 días, pero no sé si no va a extrañar. -me dijo muy contenta mi hermana y mi corazón se aceleró. Automáticamente le puse que no, gracias, pero borré lo escrito y pensé que tenía que consultarle al papá de la criatura. Y así fue, cuando le dije a Guido le pareció buenísimo para Charo y para tener unos días solos y bla bla bla bla- no paraba de ver las bondades de que Charo se vaya con sus tíos a la playa.

Así empezó mi crisis. Primero me enojé con él, por no ver realmente lo terrible de la situación; después le dije a mi hermana que era una responsabilidad muy grande, quizá se replanteaba la invitación. Hasta que empecé a sufrir, porque se lo conté a Charo, y para mi sorpresa, la pequeña me contesto -Siiii, van a estar de fiesta con papá y yo sola con mis tíos en la playa, ¡estoy felíz!

Y la cara era de felicidad realmente, ya no podía dar marcha atrás. Oficialmente, mi hija de 7 años, mi bebé, mi cosita chiquita, se iba sola de vacaciones sin papá ni mamá. Se lo contó a todo el que quiso escucharla y estaba excitadísima. Cada día que pasaba crecía su entusiasmo y también mi angustia. Tenía que sumarme un problema más y fue el viaje en auto. La cabeza no me paraba de dar vueltas pensando en la ruta, el miedo que me daba y cuan desesperada iba a estar hasta que lleguen. No dormí bien un par de noches, tenía pesadillas y me despertaba sobresaltada. Lo agarré a mi cuñado e hice que me prometa que iban a ir a 80 kilómetros por hora. Pensaba en mis amigas separadas, cuando sus hijos se van con el padre 15 días y me prometí no separarme jamás. Sólo por eso.

La noche anterior dormí abrazada a ella, no la quería soltar y así me levanté con una contractura fatal. Le pregunté varias veces si no me iba a extrañar, con lo cual no la estaba ayudando en nada, claramente, pero ella seguía muy segura de querer irse. Armamos la mochila juntas y mi inconsciente hizo que me olvide los trajes de baño, indispensables para la estadía. La llevamos hasta la casa de Cande y empezó mi “Countdown”. Mi hermana (seguramente revoleando los ojos y mordiéndose el labio inferior) me escribía en cada parada que hacían. Vamos al baño. Cargamos nafta. Stop para hacer pis. ¡Pobre!

Lloré un rato tapada con la almohada, aunque estaba sola en casa, pero me lavé la cara y salí a hacer tiempo y pensar en otra cosa. Cuando llego la foto del cartel de entrada a Pinamar, respiré tranquila y me dije a mi misma: -ahora solo me queda esperar que me llame llorando porque me extraña. ¡Pumba mi cerebro! Estaba haciendo todo mal. Hasta que me encontré diciéndole a mi marido por teléfono: – ¿Entendés que necesito que me necesite?

Si, párrafo anterior para el olvido. Ese era mi miedo y creo que de cualquier madre cuando sentimos que nuestros hijos están creciendo (si somos más, me siento mejor). Además, me tenía que reencontrar con mi marido sin nadie en el medio, hacer planes para nosotros solos o no hacer nada directamente, dejar que suceda. Sin horarios, sin demandas y sin ningún “mamá esto, mamá lo otro”. Dormir hasta cualquier hora y también, por qué no, volver a estar de novios. – Pero ella es todo en mi vida, me encontré diciéndole esa noche a Guido, cuando cenábamos solos comida thai (nunca cenamos solos y menos comida thai que es antiniños) y su respuesta fue tajante: -Me tenés a mí, te tenés a vos y a un montón de gente. No le pongas ese peso, Sole, me dijo. Y me relaje.

Cuando a la noche me llamo llorando porque no podía dormir, ya estaba segura de que no la iba a ir a buscar corriendo como le había prometido y tampoco a la noche siguiente. También entendí que estaba haciendo muchas cosas mal, pero que me iba a tratar amorosamente e iba a ir corrigiéndolas de a una, de a poco. Por su bien, el mío y el de la pareja.

La pareja, un capítulo aparte. Necesitábamos muchísimo estar solos esos días y ocuparnos el uno del otro. Reivindicarnos nuestro amor. Los tíos unos genios porque sin darse cuenta, salvaron a la chiquita de las inseguridades de una madre sobreprotectora, que ahora está de novia con el papá y juntos vamos a ayudarnos para que no necesite que me necesite, sino que cuando me necesite, yo esté. ¡¡¡Y todos felices!!!

 

La Nueva Revolución Femenina

Por Sole Lladó – Ilustración Charo Bick

Violetas, verdes y celestes, pañuelos que muestran orgullosas niñas y mujeres de diferentes edades, ideas y credos. Que visten cuellos, cabezas y mochilas. Pero no ha de haber grieta, el fin es el mismo.
Gritos y cánticos frente a un parlamento mudo e inerte por resolver nuestro siglo del «queremos vivir» y sumado al queremos vivir, vivir como queremos, ganar como debemos y ser como podemos…
Militancia del no me ceda el asiento, no me deje el lugar en la cola del bondi y del «sobaquember» (el derecho femenino a llevar una vida lejos de la cera, de la luz pulsada y de la maquinita de afeitar). Militancia del soy madre, jefa de hogar y exitosa.
Que ya no usen nuestro culo para portadas de bebidas dietéticas ni autos de moda y que nuestras tetas se muestren gastadas por la lactancia, o turgentes por las cirugías pero que se muestren donde queramos nosotras, no donde les sirva al otro.

No embellecernos y salir a cara lavada, se ha convertido en una bandera de las redes sociales.

La nueva Revolución Femenina no adjunta manuales de estilo, sino que es el grito desesperado, cansado y a veces exagerado de años de agachar la cabeza, de salarios recortados y maternidades relegadas.
Hoy salimos a la calle y todos nos ven. Sin ollas ni sartenes que ya no lavamos. Hoy salimos a las calles, a mostrar lo que queremos, lo que necesitamos y cuanto valemos y guay con el que nos mande a lavar los platos. No sabemos si se viene el matriarcado o es el fin del patriarcado, lo que si sabemos es que no nos vamos a quedar calladas ante una palabra desubicada, una mano encima no deseada o un derecho al que queremos acceder y no nos dejan.

Unidas: verdes, celestes y violetas. Todas somos mujeres revolucionadas, y ese latido se hace eco en el aire.

¿Cómo te pega el día de la madre? ¿Qué emociones te despierta?

Foto crédito: Pixabay

Yo estoy pensando que este año me agarra en una etapa muy feliz de mi vida, llena de aceptación, de concreciones, de sueños que se van cumpliendo.

Quedaron atrás las ansiedades, la locura de tener hijos chicos y no dar abasto y puedo celebrar verlos crecer, cumplir etapas.

Creo que como nunca antes, este es un año en el que estoy pudiendo disfrutar de la maternidad. De una maternidad real, menos idealizada, con los grises y sus inevitables tragicomedias cotidianas.

Mi hija, la única mujer, la del medio, cumplió 12 años y me confronta con todos y cada uno de mis rasgos, los mejores y los no tanto. Ella está ahí, creciendo, como una flor. Qué cursi, ¿no?

  

 

Pero es así. De un día para el otro explotó su belleza propia, dejó de ser una minidanielita para ser ella, empezar a descubrirse y nosotros a descubrirla en su esplendor.

En todo esto pensaba y escribía, cuando nos llegó a la radio el nuevo libro de la doctora Graciela Moreschi, psicóloga especialista en vínculos, Con el reloj en el cuerpo, en el que hay un capítulo especial sobre la adolescencia, de lectura muy recomendable para quienes buscan entender un poco más el proceso que les espera.

Pero si vamos a mis preferencias en materia de libros, la idea es ofrecerles una opción literaria.

 

Y mi preferido es un libro de Milena Busquets, Esto también pasará de Editorial Anagrama, que escribió a raíz de la muerte de su madre, la escritora y editora Esther Tusquets, fallecida hace poco más de dos años y figura consagrada del ambiente literario en Barcelona.

 

Lo súper recomiendo a mujeres que sientan que es demasiado difícil disfrutar de sus familias o de sus vidas imperfectas.

Espero que pasen un día hermoso.